Capítulo dos, autoevaluación. ¿Cuán proactivo es usted? Hagamos una pequeña autoevaluación. ¿Qué haría en esta situación? Es parte de un equipo que trabaja en un proyecto importante que lanzará una nueva línea de productos y aumentará las ventas de su organización. Sin embargo, constantemente incumple sus plazos debido a que otros miembros del equipo no los toman demasiado en serio. ¿Cuál diría que es su respuesta normal? Empecemos con una respuesta pasiva. Una persona pasiva evitaría la confrontación. Así que podría darse por vencido y dejar de trabajar en el proyecto. ¿Cuál es su respuesta? A continuación, veamos la respuesta de alguien que es reactivo. Una respuesta reactiva sería frustrarse y enojarse. Tal vez hasta empezar a gritarles a los otros miembros del equipo. ¿Se ve haciendo algo parecido? Ahora, una respuesta proactiva puede ser algo como esto. Podría estar enojado, pero calmarse. Hacer una respiración profunda. Podría pedirle ayuda a un supervisor para mantener al equipo en el buen camino. O, puede hablar con su equipo respetuosamente para recordarles los plazos y las consecuencias para el equipo y la organización. ¿Es así cómo respondería? ¿Se encuentra reaccionando ante las situaciones en su vida? ¿O toma la iniciativa para participar activamente en las situaciones, ya sea preparándose de antemano o participando en el control de la situación? ¿Prevé los resultados y se prepara para ellos? Las personas proactivas hacen que las cosas sucedan en vez de responder después de que ocurren. Si su respuesta a nuestra situación demostró que es pasivo o reactivo, no se preocupe. Estas son algunas técnicas que le ayudarán a ser más proactivo. En su libro, «El profesional proactivo», Chrissy Scivicque describe cinco comportamientos clave, las cinco P's de ser más proactivo, que son: una, aprender a predecir resultados. Sé lo que piensa. Pero no hacen falta poderes especiales. Solo algo de previsión. La clave de ser capaz de predecir resultados es entender cómo funcionan las cosas. Empieza a ver patrones en las rutinas diarias. Y empieza a desarrollar los posibles resultados. Cuando tiene los posibles resultados, o los escenarios de las situaciones que se puedan presentar, puede mitigar mejor cualquier problema posible. Dos, el siguiente comportamiento clave es prevenir. Una vez que tiene sus resultados previstos, empieza a delinear cómo va a mitigar cada escenario para controlar ya sea la situación, si es que surge, o su resultado, para no ser pasivo o reaccionario ante la situación. Tres, planificar es el siguiente paso de comportamiento clave para ser más proactivo. ¿Alguna vez ha hecho planes para su futuro? ¿O incluso unas vacaciones? Los mismos pasos que usa para planificar cualquier aspecto de su vida se usan para planificar situaciones que ha previsto. Para planificar correctamente, necesita saber dónde empezó, el estado de la situación actual y cuál quiere que sea el resultado. La cuarta P es participar. Aquí es donde entra en juego tomar la iniciativa. No puede instigar el cambio si no es un participante activo. Tiene que reconocer su papel en cualquier situación y decidir activamente ser parte de la solución. La clave final para ser más proactivo es realizar. Realizar es la esencia de la palabra «hacer». No puede simplemente pensar en las situaciones y concebir las soluciones, tiene que actuar. Eso es ser proactivo. Entonces, use estas técnicas para empezar a ser más proactivo. Actúe. Tome la iniciativa.